El objetivo de la Reforma es cerrar las brechas de la evasión fiscal que se tenía en la economía digital asegurando que las plataformas y los vendedores paguen impuestos proporcionales a las transacciones realizadas en México, y no debemos olvidar la modernización del SAT en materia de supervisión usando la tecnología en tiempo real.
2026 traerá más exigencias de RFC, retenciones y CFDI y la obligación de tener un representante legal en territorio mexicano que no es cosa menor.
Así las cosas, es importante revisar contratos, sistemas y procesos fiscales para estar en condiciones de dar cumplimiento a las obligaciones a partir de este 2026.